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      <journal-meta>
         <journal-id journal-id-type="publisher-id">eds</journal-id>
         <journal-title-group>
            <journal-title>EduSol</journal-title>
            <abbrev-journal-title abbrev-type="publisher">EduSol</abbrev-journal-title>
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         <article-id pub-id-type="publisher-id">00016</article-id>
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            <subj-group subj-group-type="heading">
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            </subj-group>
         </article-categories>
         <title-group>
            <article-title>Educación inclusiva y convivencia escolar. Hacia el desarrollo sostenible desde los sistemas educativos</article-title>
         </title-group>
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            <contrib contrib-type="author">
               <contrib-id contrib-id-type="orcid">0000-0003-2278-8030</contrib-id>
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               </xref>
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                  <sup>*</sup>
               </xref>
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               <label>1</label>
               <institution content-type="original">Oficina de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura </institution>
               <institution content-type="orgname">Oficina de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura</institution>
            </aff>
         </contrib-group>
         <author-notes>
            <corresp id="c1">
               <label>*</label>Autor para la correspondencia<bold>: </bold>
               <email>iosmara.fernandez@oei.int</email>
            </corresp>
         </author-notes>
         <pub-date publication-format="electronic" date-type="pub">
            <day>03</day>
            <month>05</month>
            <year>2023</year>
         </pub-date>
         <pub-date publication-format="electronic" date-type="collection">
            <season>Apr-Jun</season>
            <year>2023</year>
         </pub-date>
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               <month>11</month>
               <year>2022</year>
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            <date date-type="accepted">
               <day>04</day>
               <month>01</month>
               <year>2023</year>
            </date>
         </history>
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            <license xml:lang="es" license-type="open-access"
                     xlink:href="https://creativecommons.org/licenses/by-nc/4.0/">
               <license-p>Este es un artículo publicado en acceso abierto bajo una licencia Creative Commons</license-p>
            </license>
         </permissions>
         <abstract>
            <title>RESUMEN</title>
            <bold> </bold>
            <p>La atención a la diversidad es fundamental en la conformación y consolidación de un proceso educativo equitativo y de calidad. El presente artículo tiene como objetivo analizar la relación entre educación inclusiva y convivencia escolar, a partir de los aportes de cada proceso al desarrollo sostenible. Esta unidad constituye la base de la formación de modos de actuación que fomenten una actitud positiva hacia la diversidad de los educandos que favorezca la atención de todos en el contexto educativo. El análisis realizado es resultado del uso de métodos como el analítico sintético e inductivo-deductivo.</p>
         </abstract>
         <kwd-group xml:lang="es">
            <title>Palabras clave:</title>
            <kwd>Educación inclusiva</kwd>
            <kwd>Convivencia escolar</kwd>
            <kwd>Desarrollo sostenible</kwd>
            <kwd>Sistemas educativos</kwd>
         </kwd-group>
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         </counts>
      </article-meta>
   </front>
   <body>
      <sec sec-type="intro">
         <title>Introducción</title>
         <bold> </bold>
         <p>El binomio educación inclusiva- convivencia escolar genera múltiples relaciones de coordinación y complementariedad que revelan su carácter interactivo, lo que constituye un reto para la calidad de la respuesta educativa. </p>
         <p>La inclusión implica transformar el sistema educativo en su conjunto para atender la diversidad de necesidades educativas de todos los niños, adolescentes y jóvenes, lo que asegura el máximo desarrollo, aprendizaje y participación.  Supone un impulso para avanzar en la educación para todos, lo cual significa hacer efectivos los derechos a la educación y la igualdad de oportunidades, para toda la población. </p>
         <p>La educación inclusiva en un proceso para aprender a vivir con las diferencias de las personas, un proceso que supone participación y convivencia. Resulta necesario, para desarrollar instituciones educativas con carácter inclusivo, crear un ambiente de convivencia y respeto a la diversidad, a través del cual se puedan fortalecer estrategias para desarrollar aprendizajes válidos, personalidades equilibradas y respetuosas, y sobre todo ciudadanos responsables ante sí mismos y ante los demás.</p>
         <p>Esta relación cobra singular importancia en la actualidad, en el marco de acción de la agenda 2030 para el desarrollo sostenible, aprobada en septiembre de 2015 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, integrada por 17 objetivos, de los cuales específicamente el objetivo 4 plantea garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos. </p>
         <p>El presente artículo tiene como objetivo analizar la relación entre educación inclusiva y convivencia escolar, a partir de los aportes de cada proceso al desarrollo sostenible.</p>
         <bold> </bold>
         <bold> </bold>
         <bold> </bold>
      </sec>
      <sec sec-type="results">
         <title>Desarrollo</title>
         <bold> </bold>
         <p>La consecución de una educación de calidad es la base para mejorar la vida de las personas y el desarrollo sostenible. <xref ref-type="bibr" rid="B11">López et al. (2018</xref>) plantean que la literatura sobre el concepto de desarrollo sostenible se ha enfocado principalmente en su dimensión medioambiental, seguida de la económica generalmente, con lo que se relega a un último plano la perspectiva social, como su pilar más débil. En consecuencia, la dimensión social del desarrollo sostenible, si bien ha experimentado un avance, sigue contando con carencias teóricas y empíricas. </p>
         <p>
            <xref ref-type="bibr" rid="B1">Alcalá del Olmo &amp; Gutiérrez (2020</xref>), significan que “educar para el desarrollo sostenible se ha convertido, en uno de los principales desafíos pedagógicos a los que ofrecer respuesta” (p. 60). </p>
         <p>
            <xref ref-type="bibr" rid="B9">Lara et al. (2021</xref>), conciben que el desarrollo sostenible es un proceso de desarrollo equitativo de manera continua y perdurable que implica el respeto a la diversidad, el fortalecimiento a la plena participación ciudadana, en convivencia pacífica y en armonía con la naturaleza y sus componentes, para satisfacer las necesidades de las actuales generaciones sin poner en riesgo la calidad de vida de las generaciones futuras. </p>
         <p>Contribuir al desarrollo sostenible en los sistemas educativos implica asumir una actitud positiva hacia la diversidad de los educandos que favorezca la atención de todos en un contexto educativo y social, así como identificar y promover la eliminación de barreras para el aprendizaje y la participación en las instituciones educativas. </p>
         <p>La atención a la diversidad implica potenciar en todos lo que cada uno tiene de singular, se dirige a todos los educandos en función de sus necesidades educativas, la responsabilidad de atender a la diversidad recae en todos los profesores del centro, en el colectivo escolar, en la familia, en la comunidad. La diversidad ha pasado de ser lo que identifica a determinados niños, adolescentes y jóvenes, al evidenciar sus diferencias, a ser lo que guía la educación.</p>
         <p>Según <xref ref-type="bibr" rid="B2">Álvarez (2006</xref>), la diversidad es considerada como una realidad intrínseca de la realidad humana, implica, en el plano pedagógico, compensar las diferencias, que en muchos casos se han convertido en desigualdades, ya sean estas derivadas de género, de NEE, de ritmos de aprendizaje, de procesos de desarrollo desigual y de entornos familiares poco favorecidos. También implica potenciar en todos lo que cada uno tiene de singular, se dirige a todos los alumnos en función de sus necesidades educativas, entonces la responsabilidad de atender a la diversidad recae en todos los profesores del centro, en todo el colectivo escolar, en la propia familia y en la comunidad.</p>
         <p>
            <xref ref-type="bibr" rid="B8">Gayle (2005</xref>) plantea que la atención a la diversidad constituye la organización del sistema de influencias educativas considerando el fin y los objetivos de cada nivel y tipo de enseñanza, como máxima aspiración. Para esto es preciso movilizar los recursos, apoyos y ayudas que satisfagan las necesidades y demandas de los educandos, para alcanzar estos propósitos.</p>
         <p>El proceso de inclusión pretende minimizar las barreras para que todos participen sin importar sus características físicas, intelectuales, sociales, contextos culturales, etcétera. Tanto la educación inclusiva como la convivencia escolar implican atender con calidad, equidad y pertinencia a todos los educandos, haciendo efectivos los derechos a la educación, la participación y la igualdad de oportunidades. </p>
         <p>Es evidente, por lo tanto, que la educación inclusiva en un proceso para aprender a vivir con las diferencias de las personas, un proceso que supone participación y convivencia. Resulta necesario, para desarrollar instituciones educativas con carácter inclusivo, crear en ellos un ambiente de convivencia y respeto a la diversidad, mediante el cual se puedan fortalecer estrategias para desarrollar aprendizajes válidos, personalidades equilibradas y respetuosas, y, sobre todo, ciudadanos responsables ante sí mismos y ante el mundo. </p>
         <p>Fomentar la convivencia escolar, resulta fundamental para el desarrollo de la educación y las instituciones educativas inclusivas, así como para el desarrollo de las cuatro dimensiones teóricas que interactúan de manera sistémica entre sí en la configuración de la educación inclusiva: las políticas, los conceptos, las estructuras y las prácticas (<xref ref-type="bibr" rid="B5">Booth et al., 2006</xref>). </p>
         <p>Según <xref ref-type="bibr" rid="B7">Fierro et al. (2012</xref>), la convivencia escolar es el conjunto de prácticas relacionales de los agentes que participan de la vida cotidiana de las instituciones educativas. Estas prácticas relacionales, -observables en los procesos de enseñanza, en el manejo de normas, en la construcción de acuerdos, en la solución de conflictos, en la evaluación, en el reconocimiento de las diferencias, en el trato con los padres, en las interacciones entre los estudiantes, y con sus docentes- dan lugar a procesos de inclusión o de exclusión, de participación o segregación, de resolución pacífica o violenta de las diferencias, entre otros. </p>
         <p>La convivencia escolar es el marco que define cómo establecer relaciones interpersonales y grupales satisfactorias en el ámbito escolar, el proceso mediante el cual todos los miembros de la comunidad educativa aprenden a convivir con los demás.</p>
         <p>Uno de los elementos conceptuales que fundamentan la convivencia está relacionado con la necesidad de abordar la convivencia a nivel curricular e incluir el desarrollo personal y socioafectivo de los educandos en las acciones educativas, elemento este que avala la relevancia del diagnóstico psicopedagógico como proceso de estudio, de investigación y de conocimiento previo imprescindible en la implementación de acciones con un nivel de aseguramiento de las condiciones básicas para garantizar la calidad de la atención educativa a cada educando en cualquier contexto, para asegurar igualdad de oportunidades y condiciones de éxito para el desarrollo de todos. </p>
         <p>El necesario, polémico y controversial binomio diagnóstico psicopedagógico-educación inclusiva, genera múltiples relaciones de subordinación, coordinación y complementariedad que revelan su carácter interactivo, lo que constituye un reto para la calidad de la respuesta educativa y para la convivencia escolar. </p>
         <p>Una concepción amplia de las diferencias individuales y las necesidades educativas especiales en las aulas regulares requiere igualmente de una noción flexible del diagnóstico psicopedagógico. </p>
         <p>Según <xref ref-type="bibr" rid="B6">Fernández (2019</xref>), el diagnóstico psicopedagógico es un proceso de investigación psicopedagógica, con carácter continuo, participativo y orientador, dirigido a la identificación de dificultades, logros, potencialidades y la determinación de necesidades educativas, así como de apoyos, recursos y ayudas para la estimulación del desarrollo en el proceso de atención educativa. </p>
         <p>El diagnóstico psicopedagógico posibilita la búsqueda, recopilación, sistematización e interpretación de la información sobre los educandos para la toma de decisiones que en el proceso de enseñanza-aprendizaje se concreta en estrategias educativas que tributan al perfeccionamiento de la labor educativa. </p>
         <p>A partir de la información que ofrece el diagnóstico, el docente está en mejores condiciones de conducir y promover el desarrollo de los educandos, ofrecer una atención diferenciada, personalizada, buscar los recursos y apoyos necesarios para cada uno. El diagnóstico psicopedagógico debe incluir una evaluación de la interacción educandos-situación de aprendizaje (uno de los objetivos es la trasformación de los procesos de enseñanza-aprendizaje en diversas direcciones), de las características y capacidades actuales de la institución educativa y de los factores participantes y contribuyentes (maestros, directivos, familia, comunidad) para dar respuesta a las necesidades detectadas y de las posibilidades de proyección del cambio requerido. </p>
         <p>La finalidad del diagnóstico psicopedagógico para la educación inclusiva es ofrecer una respuesta diversificada para aulas diversificadas, centrada en el diseño universal, mediante la implementación de formas cooperativas, interactivas y desarrolladoras para todos, en las que no se establecen límites ni barreras. </p>
         <p>Según <xref ref-type="bibr" rid="B3">Booth y Ainscow (2002</xref>), las barreras al aprendizaje y la participación surgen de la interacción entre los estudiantes y sus contextos; las personas, las políticas, las instituciones, las culturas y las circunstancias sociales y económicas que afectan a sus vidas.</p>
         <p>Para <xref ref-type="bibr" rid="B10">López (2011</xref>), las barreras son los obstáculos que dificultan o limitan el aprendizaje, la participación y la convivencia en condiciones de equidad. Las barreras impiden o inhiben la participación y el aprendizaje de los educandos. <xref ref-type="bibr" rid="B4">Booth y Ainscow (2011</xref>) plantean que la participación es aprender con otros y colaborar con ellos, mantener una implicación activa con lo que se está aprendiendo y enseñando y reconocer y ser reconocido por lo que se es y ser aceptado por esto mismo. </p>
         <p>Las barreras coexisten en tres dimensiones: </p>
         <p>
            <list list-type="order">
               <list-item>
                  <p> La cultura escolar, referida a los valores, creencias y actitudes compartidas por la comunidad educativa), </p>
               </list-item>
               <list-item>
                  <p> Los procesos de planificación, coordinación y funcionamiento del centro: proyectos educativos y curriculares, organización, metodología y </p>
               </list-item>
               <list-item>
                  <p> Las prácticas e interacciones establecidas en el aula. </p>
               </list-item>
            </list>
         </p>
         <p>Existen diferentes tipos de barreras relacionadas con: género, idioma, raza, etnia, religión, origen sociocultural y económico, diversidad funcional y cultura, entre otros. Las barreras actitudinales o sociales se concretan en aspectos como prejuicios, sobreprotección, ignorancia, discriminación, por mencionar algunos ejemplos, que se pueden identificar en docentes, directivos, miembros de la familia, compañeros de clase u otros miembros de la comunidad. </p>
         <p>Se trata de que se puedan eliminar todas las barreras para la participación que surgen de la interacción que se da entre los diferentes agentes educativos y sus contextos, mediante estrategias para la convivencia escolar basadas en los siguientes aspectos básicos: </p>
         <p>
            <list list-type="bullet">
               <list-item>
                  <p> Cohesión grupal </p>
               </list-item>
               <list-item>
                  <p> Educación socio-moral y socioemocional y de resolución de conflictos</p>
               </list-item>
               <list-item>
                  <p> Relaciones de ayuda entre iguales </p>
               </list-item>
               <list-item>
                  <p> Comprensión y actuación ante el acoso y ciberacoso </p>
               </list-item>
            </list>
         </p>
         <p>La convivencia escolar es un constructo psicopedagógico que en la actualidad no solo se circunscribe a las instituciones educativas, sino también a los espacios virtuales y la comunicación inmediata, en lo que diversos autores han denominado ciberconvivencia.</p>
         <p>La relación de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) con la educación inclusiva puede ser analizada a partir de una doble perspectiva; por una parte, que con su utilización se puede favorecer el alcanzar una educación de calidad y eliminar las barreras que impiden el acercamiento de todas las personas al hecho educativo. </p>
         <p>Además de facilitar el acceso a la información y potenciar las capacidades de las personas, las tecnologías sirven como herramienta educativa para modificar la actitud de las personas hacia la discapacidad, lo que contribuye a una educación inclusiva y de calidad. Las TIC ofrecen múltiples oportunidades para potenciar la convivencia escolar al promover la participación, mediante el trabajo cooperativo en la institución educativa y el trabajo en redes. Posibilita el aprendizaje grupal colaborativo. </p>
         <p>Con diferentes recursos tecnológicos se pueden utilizar metodologías activas, promover un clima de aula motivador y realizar actividades en grupo, entre otras. Estas posibilitan poner en marcha modelos educativos flexibles e innovadores de aprendizaje a lo largo de toda la vida y abren oportunidades educativas de calidad a personas jóvenes y adultas que no estudiaron o no continuaron sus estudios y permite a las personas la actualización permanente. Las TIC favorecen el aprender a aprender y el aprender a convivir, al posibilitar el aprendizaje colaborativo y las comunidades virtuales.</p>
      </sec>
      <sec sec-type="conclusions">
         <title>Conclusiones</title>
         <bold> </bold>
         <p>La educación inclusiva es esencial para lograr una educación de calidad para todos, incluidas las personas con necesidades educativas especiales asociadas o no a discapacidad, así como para el desarrollo de sociedades inclusivas. Ante este reto, es esencial lograr mayores niveles de participación de todos los educandos en el contexto educativo, donde la convivencia inclusiva implica apoyar y asumir la diversidad de todos con la finalidad de eliminar la exclusión social que se produce, como resultado de determinadas actitudes y respuestas a la diversidad. Aprender a convivir es un aprendizaje en sí mismo que contribuye, además, para mejorar y potenciar otros aprendizajes a lo largo de la vida. </p>
         <p>En la actualidad, el nuevo contexto escolar está condicionado por la transformación digital, que en alguna medida influye en la convivencia escolar. Ante las exigencias que demandan las TIC, es necesario contribuir al desarrollo de habilidades sociales y valores que contribuyan al perfeccionamiento del proceso de enseñanza aprendizaje tanto en los espacios presenciales como virtuales de aprendizaje, al mismo tiempo que se contribuya a la adopción de nuevas formas de relación, igualmente respetuosas de los derechos de todos.</p>
      </sec>
   </body>
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         <title>Referencias bibliográficas</title>
         <ref id="B1">
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               <year>2020</year>
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               <publisher-name>ANDULI</publisher-name>
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            <article-title>Inclusive education and school coexistence. Towards sustainable development from the educational systems</article-title>
         </title-group>
         <contrib-group>
            <contrib contrib-type="author">
               <contrib-id contrib-id-type="orcid">0000-0003-2278-8030</contrib-id>
               <name>
                  <surname>Fernández Silva</surname>
                  <given-names>Iosmara Lázara</given-names>
               </name>
               <xref ref-type="aff" rid="aff2">
                  <sup>1</sup>
               </xref>
               <xref ref-type="corresp" rid="c2">
                  <sup>*</sup>
               </xref>
            </contrib>
            <aff id="aff2">
               <label>1</label>
               <institution content-type="original">Oficina de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura</institution>
            </aff>
         </contrib-group>
         <author-notes>
            <corresp id="c2">
               <label>*</label>Author for the mail: <email>iosmara.fernandez@oei.int</email>
            </corresp>
         </author-notes>
         <abstract>
            <title>ABSTRACT</title>
            <bold> </bold>
            <p>Attention to diversity is fundamental in the conformation and consolidation of an equitable and quality educational process. The purpose of this article is to analyze the relationship between inclusive education and school coexistence, based on the contributions of each process to sustainable development. This unit constitutes the basis for the formation of modes of action that promote a positive attitude towards the diversity of learners that favors the attention of all in the educational context. The analysis carried out is the result of the use of synthetic analytical and inductive-deductive methods.</p>
         </abstract>
         <kwd-group xml:lang="en">
            <title>Keywords:</title>
            <kwd>Inclusive education</kwd>
            <kwd>School coexistence</kwd>
            <kwd>Sustainable development</kwd>
            <kwd>Educational systems</kwd>
         </kwd-group>
      </front-stub>
      <body>
         <sec sec-type="intro">
            <title>Introduction</title>
            <bold> </bold>
            <p>The binomial inclusive education-school coexistence generates multiple relationships of coordination and complementarity that reveal their interactive nature, which constitutes a challenge for the quality of the educational response. </p>
            <p>Inclusion implies transforming the education system as a whole to meet the diversity of educational needs of all children, adolescents and young people, thus ensuring maximum development, learning and participation.  It implies a drive to advance in education for all, which means making effective the rights to education and equal opportunities for the entire population.</p>
            <p>Inclusive education is a process of learning to live with people's differences, a process that involves participation and coexistence. In order to develop inclusive educational institutions, it is necessary to create an environment of coexistence and respect for diversity, through which strategies can be strengthened to develop valid learning, balanced and respectful personalities, and above all, responsible citizens before themselves and others.</p>
            <p>This relationship takes on singular importance today, within the framework of action of the 2030 agenda for sustainable development, approved in September 2015 by the United Nations General Assembly, composed of 17 goals, of which specifically goal 4 states to ensure inclusive, equitable and quality education and promote lifelong learning opportunities for all.</p>
            <p>The purpose of this article is to analyze the relationship between inclusive education and school coexistence, based on the contributions of each process to sustainable development.</p>
            <bold> </bold>
            <bold> </bold>
            <bold> </bold>
         </sec>
         <sec sec-type="results">
            <title>Development</title>
            <bold> </bold>
            <p>Achieving quality education is the basis for improving people's lives and sustainable development. <xref ref-type="bibr" rid="B11">López et al. (2018</xref>) state that the literature on the concept of sustainable development has focused mainly on its environmental dimension, followed on the economic one generally, thus relegating the social perspective to the last plane, as its weakest pillar. Consequently, the social dimension of sustainable development, although it has made progress, continues to suffer from theoretical and empirical shortcomings. </p>
            <p>
               <xref ref-type="bibr" rid="B1">Alcalá del Olmo &amp; Gutiérrez (2020</xref>), mean that "educating for sustainable development has become one of the main pedagogical challenges to be addressed" (p. 60).</p>
            <p>
               <xref ref-type="bibr" rid="B9">Lara et al. (2021</xref>), conceive that sustainable development is a process of equitable development in a continuous and lasting manner that implies respect for diversity, strengthening full citizen participation, in peaceful coexistence and in harmony with nature and its components, to meet the needs of current generations without jeopardizing the quality of life of future generations. </p>
            <p>Contributing to sustainable development in educational systems implies assuming a positive attitude towards the diversity of learners that favors the attention of all in an educational and social context, as well as identifying and promoting the elimination of barriers to learning and participation in educational institutions. </p>
            <p>Attention to diversity implies promoting in everyone what each one has that is unique, it is directed to all learners according to their educational needs, the responsibility of attending to diversity falls on all teachers of the center, on the school staff, on the family, on the community. Diversity has gone from being what identifies certain children, adolescents and young people, by highlighting their differences, to being what guides education.</p>
            <p>According to <xref ref-type="bibr" rid="B2">Álvarez (2006</xref>), diversity is considered an intrinsic reality of human reality, it implies, at the pedagogical level, compensating for differences, which in many cases have become inequalities, whether these are derived from gender, SEN, learning rhythms, unequal development processes and unfavorable family environments. It also implies promoting in everyone what is unique in each one of them, it is addressed to all students according to their educational needs, so the responsibility for attending to diversity falls on all teachers of the school, on the whole school group, on the family itself and on the community.</p>
            <p>
               <xref ref-type="bibr" rid="B8">Gayle (2005</xref>) states that attention to diversity constitutes the organization of the system of educational influences considering the purpose and objectives of each level and type of education as the highest aspiration. To this end, it is necessary to mobilize resources, support and assistance that meet the needs and demands of learners, in order to achieve these purposes.</p>
            <p>The inclusion process aims to minimize barriers so that everyone can participate regardless of their physical, intellectual, social, cultural, etc. characteristics. Both inclusive education and school coexistence imply attending all learners with quality, equity and relevance, making effective the rights to education, participation and equal opportunities. </p>
            <p>It is evident; therefore, that inclusive education is a process of learning to live with people's differences, a process that involves participation and coexistence. It is necessary, in order to develop inclusive educational institutions, to create in them an environment of coexistence and respect for diversity, through which strategies can be strengthened to develop valid learning, balanced and respectful personalities, and, above all, responsible citizens before themselves and the world. </p>
            <p>Promoting school coexistence is fundamental for the development of inclusive education and educational institutions, as well as for the development of the four theoretical dimensions that interact in a systemic way with each other in the configuration of inclusive education: policies, concepts, structures and practices (<xref ref-type="bibr" rid="B5">Booth et al., 2006</xref>).</p>
            <p>According to <xref ref-type="bibr" rid="B7">Fierro et al. (2012</xref>), school coexistence is the set of relational practices of the agents that participate in the daily life of educational institutions. These relational practices - observable in teaching processes, in the management of norms, in the construction of agreements, in conflict resolution, in evaluation, in the recognition of differences, in dealing with parents, in interactions among students and with their teachers - give rise to processes of inclusion or exclusion, of participation or segregation, of peaceful or violent resolution of differences, among others. </p>
            <p>School coexistence is the framework that defines how to establish satisfactory interpersonal and group relations in the school environment, the process through which all members of the educational community learn to live together with others.</p>
            <p>One of the conceptual elements that support coexistence is related to the need to address coexistence at the curricular level and include the personal and socio-affective development of students in educational actions, an element that supports the relevance of the psycho-pedagogical diagnosis as a process of study, research and prior knowledge essential in the implementation of actions with a level of assurance of the basic conditions to guarantee the quality of educational attention to each student in any context, to ensure equal opportunities and conditions of success for the development of all.</p>
            <p>The necessary, polemic and controversial binomial psycho-pedagogical diagnosis-inclusive education generates multiple relationships of subordination, coordination and complementarity that reveal their interactive nature, which constitutes a challenge for the quality of the educational response and for school coexistence. </p>
            <p>A broad conception of individual differences and special educational needs in regular classrooms also requires a flexible notion of psycho-pedagogical diagnosis. </p>
            <p>According to <xref ref-type="bibr" rid="B6">Fernández (2019</xref>), the psycho-pedagogical diagnosis is a process of psycho-pedagogical research, with a continuous, participatory and guiding character, aimed at the identification of difficulties, achievements, potentialities and the determination of educational needs, as well as support, resources and aids for the stimulation of development in the process of educational care.</p>
            <p>The psycho-pedagogical diagnosis makes possible the search, compilation, systematization and interpretation of information about the students for decision making, which in the teaching-learning process is concretized in educational strategies that contribute to the improvement of the educational work. </p>
            <p>Based on the information provided by the diagnosis, the teacher is in a better position to lead and promote the development of the students, to offer differentiated and personalized attention, and to seek the necessary resources and support for each one. The psycho-pedagogical diagnosis should include an evaluation of the interaction between learners and the learning situation (one of the objectives is the transformation of the teaching-learning processes in different directions), of the current characteristics and capacities of the educational institution and of the participating and contributing factors (teachers, directors, family, community) to respond to the needs detected and of the possibilities of projecting the required change.</p>
            <p>The purpose of the psycho-pedagogical diagnosis for inclusive education is to offer a diversified response for diversified classrooms, centered on universal design, through the implementation of cooperative, interactive and developmental forms for all, in which no limits or barriers are established. </p>
            <p>According to <xref ref-type="bibr" rid="B3">Booth and Ainscow (2002</xref>), barriers to learning and participation arise from the interaction between students and their contexts; the people, policies, institutions, cultures, and social and economic circumstances that affect their lives.</p>
            <p>According to <xref ref-type="bibr" rid="B10">López (2011</xref>), barriers are the obstacles that hinder or limit learning, participation and coexistence under equitable conditions. Barriers prevent or inhibit learners' participation and learning. <xref ref-type="bibr" rid="B4">Booth and Ainscow (2011</xref>) state that participation is learning with others and collaborating with them, maintaining active involvement with what is being learned and taught, and recognizing and being recognized for who one is and being accepted for this very thing. </p>
            <p>Barriers coexist in three dimensions:</p>
            <p>
               <list list-type="bullet">
                  <list-item>
                     <p> School culture, referring to the values, beliefs and attitudes shared by the educational community), </p>
                  </list-item>
                  <list-item>
                     <p> The processes of planning, coordination and operation of the center: educational and curricular projects, organization, methodology, and </p>
                  </list-item>
                  <list-item>
                     <p> The practices and interactions established in the classroom.</p>
                  </list-item>
               </list>
            </p>
            <p>There are different types of barriers related to: gender, language, race, ethnicity, religion, socio-cultural and economic origin, functional diversity and culture, among others. Attitudinal or social barriers take the form of prejudice, overprotection, ignorance, discrimination, to mention a few examples, which can be identified in teachers, managers, family members, classmates or other members of the community.</p>
            <p>The aim is to eliminate all barriers to participation that arise from the interaction between the different educational agents and their contexts, through strategies for school coexistence based on the following basic aspects (Ainscow et al, 2006):</p>
            <p>Group cohesion </p>
            <p>
               <list list-type="bullet">
                  <list-item>
                     <p> Socio-moral, socio-emotional and conflict resolution education</p>
                  </list-item>
                  <list-item>
                     <p>  Peer support relationships </p>
                  </list-item>
                  <list-item>
                     <p> Understanding and acting against bullying and cyberbullying</p>
                  </list-item>
               </list>
            </p>
            <p>School coexistence is a psycho-pedagogical construct that is currently not only confined to educational institutions, but also to virtual spaces and immediate communication, in what various authors have called cybercoexistence.</p>
            <p>The relationship between information and communication technologies (ICT) and inclusive education can be analyzed from a twofold perspective: on the one hand, their use can favor the achievement of quality education and eliminate the barriers that prevent all people from approaching education. </p>
            <p>In addition to facilitating access to information and enhancing people's capabilities, technologies serve as an educational tool to change people's attitudes towards disability, which contributes to inclusive and quality education. ICTs offer multiple opportunities to enhance school coexistence by promoting participation through cooperative work in the educational institution and networking. It enables collaborative group learning.</p>
            <p>With different technological resources, it is possible to use active methodologies, promote a motivating classroom climate and carry out group activities, among others. These make it possible to implement flexible and innovative educational models for lifelong learning and open up quality educational opportunities for young people and adults who did not study or did not continue their studies, and allow people to be permanently updated. ICTs favor learning to learn and learning to live together by enabling collaborative learning and virtual communities.</p>
            <bold> </bold>
            <bold> </bold>
            <bold> </bold>
         </sec>
         <sec sec-type="conclusions">
            <title>Conclusions</title>
            <bold> </bold>
            <p>Inclusive education is essential to achieve quality education for all, including people with special educational needs associated or not with disabilities, as well as for the development of inclusive societies. Faced with this challenge, it is essential to achieve higher levels of participation of all learners in the educational context, where inclusive coexistence implies supporting and assuming the diversity of all with the aim of eliminating the social exclusion that occurs as a result of certain attitudes and responses to diversity. Learning to live together is a learning process in itself that also contributes to improve and enhance other lifelong learning. </p>
            <p>Currently, the new school context is conditioned by the digital transformation, which to some extent influences school coexistence. Faced with the demands of ICT, it is necessary to contribute to the development of social skills and values that contribute to the improvement of the teaching-learning process in both face-to-face and virtual learning spaces, while at the same time contributing to the adoption of new forms of relationships, equally respectful of the rights of all.</p>
         </sec>
      </body>
   </sub-article>
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